viernes, 2 de septiembre de 2016

EXPERIENCIAS DEL ESTUDIANTE EN LINEA

Experiencia del estudiante en línea.

Si bien existen cursos de educación en línea en diversos formatos y niveles, la oferta educativa en línea para la enseñanza universitaria es la más importante actualmente y proviene tanto de universidades públicas como privadas, ofreciendo en su conjunto una amplia oferta educativa tanto para la formación de grado como para la formación de posgrado, existiendo incluso instituciones que imparten cursos en dicha modalidad de forma exclusiva. Y si bien por sus características, conforma una oportunidad de formación más accesible (tanto por su flexibilidad en términos de sincronicidad como por sus costos más bajos), es importante tener en cuenta que ser estudiante en un curso de educación en línea exige ciertas habilidades sociales y tecnológicas propias de la modalidad.

Perrenud llama "oficio de alumno" al currículum oculto que produce aprendizajes implícitos en una determinada modalidad de enseñanza. Así, en el contexto de la educación en línea el alumno deberá también adquirir un oficio particularmente relacionado con ciertas competencias tales como la organización autónoma de tiempo propio, a la interacción en diferentes niveles de privacidad, al diálogo constructivo teórico-práctico y al aprendizaje entre pares con la perspectiva de favorecer una genuina construcción colaborativa del conocimiento.

La Tecnología Educativa como disciplina pedagógica debe establecer un paso entre las teorías instruccionales basadas en el conductismo, ha recuperar los elementos de los nuevos paradigmas de las ciencias sociales y los elementos críticos del curriculum, pasar de la construcción de materiales que solo presenten información al desarrollo de objetos de aprendizaje basados en secuencias del aprendizaje.

El uso de instrumentos tecnológicos son un excelente apoyo para el alumno cuando están planteados para que genere su propio conocimiento y desarrolle estrategias de aprendizaje autónomo. Lamentablemente en muchas ocasiones se valora más el instrumento que el proceso del alumno, como si el material que tiene un mayor valor económico, es más funcional educativamente.

No se puede dejar de lado la idea de utilizar las TIC para enseñar, pero tampoco podemos volcarnos a una inercia de utilizarlas de manera acrítica y que no considere los elementos del contexto y las necesidades del alumno, la institución y de su sociedad ya que solo así se crearán materiales de calidad y cualidad.

Por último la responsabilidad de quienes usan materiales didácticos no está solamente en sus procesos de diseño y producción, sino también en el uso que se le den para el cumplimiento de los objetivos y de los resultados de aprendizaje que se deseen obtener.

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